El Parque Finca Liana
Historia:
El Parque Finca Liana, esta situado en un pueblo de la Comunidad de Madrid en España, llamado Móstoles.
Con sus 144.379 metros cuadrados y su gran pinar es uno de los pulmones, para los habitantes de esta ciudad, conocidos por el gentilicio de mostoleños-as.
El parque tiene su origen entre los años 1985 y 1990, cuando el alcalde Bartolomé González Llorente expropió el terreno a sus antiguos propietarios para recuperar el recinto para uso público, potenciando así los equipamientos públicos de la ciudad y paralizando el crecimiento residencial.
Bajo la dirección del arquitecto y urbanista de la época, Juan María Sánchez, se comenzaron las primeras obras para cercar el perímetro del mismo con una valla perimetral de hormigón moldeado y comenzar a diseñar así los caminos interiores.
Tras la finalización de estos trabajos se decidió construir seis fuentes (tres de ellas monumentales y tres paisajistas) que se reparten dentro de la superficie del parque.
La disposición de las mismas se realizó mediante premisa de que "el arte de paisaje es el arte de engañar al ojo", por lo que las mismas generan un punto de vista distorsionado que va variando dependiendo del grado acercamiento de los visitantes.
Posteriormente, se realizó un estanque de 500 metros cuadrados que daría cobijo a dos tipos de especies de patos (Ánade Real o Anas platyrhynchos y Pato colorado).
Existieron varios problemas en cuanto al suministro de agua dentro del mismo, debido a la construcción anterior de las seis fuentes, por lo que las obras se tuvieron que paralizar unos meses.
Después de varias protestas por parte de los vecinos, las obras se reactivaron gracias a que el Ayuntamiento de Móstoles y la Comunidad de Madrid invirtieron 500 millones de las antiguas pesetas en la perforación de pozos y construcción de nuevas canalizaciones de agua.
Una vez solucionadas las zonas donde la presencia del agua iba a estar muy visible, se pasó a las obras de ajardinamiento.
Lo que se quería conseguir eran siete espacios con gran cantidad de masa arbórea, recreando la sensación de estar dentro de un bosque de pináceas.
Para ello se procedió a la plantación de 1.600 pinos a lo largo de toda la extensión del parque.
La especie de pino seleccionada, después de varios estudios realizados por expertos en botánica, fue el Pinus pinea (también conocido como "pino piñonero").
Esta especie, además de alcanzar los 20 metros de altura y crear unos grandes espacios en sombra, tiene una serie de aplicaciones terapéuticas para los dolores reumáticos y una serie de connotaciones relacionadas con rituales supersticiosos como la purificación de una casa gracias a la obtención de sus hojas aciculares.
En 1987, se ampliaron las obras de ajardinamiento realizándose una rosaleda que recuerda a la situada en el Parque del Retiro de Madrid, llamada Rosaleda del Retiro y realizada en 1915 por Cecilio Rodríguez (jardinero Mayor del Retiro y Director de departamento de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid).
En 1990 quedó inaugurado el parque, pero lo que se iba a convertir en un nuevo pulmón verde lleno de actividad, quedó reducido a un espacio de paso, vacío y a veces, considerado peligroso debido a diversas actividades delictivas que se desarrollaron en su interior.
Por estas razones, la primera decisión que tomó el Ayuntamiento de la ciudad fué la de poner un horario de apertura y cierre del mismo, reduciendo notablemente la peligrosidad.
Después decidieron ampliar el abanico de actividades colocando tres parques infantiles con diferentes temáticas, un cine de verano, un Centro de Educación Ambiental y el Centro de la Junta de Distrito de la Zona Oeste.
Con estas operaciones el parque comenzó a convertirse en un espacio de relación entre personas de diferentes edades.
En el año 2005 donde se dispuso una plataforma de hormigón de 10.000 metros cuadrados donde se albergan diferentes acontecimientos como: la sede de la feria del libro de la localidad, un certamen nacional de bandas de música o la colocación de las carpas de las peñas de la localidad en los periodos festivos.
Tratándose de una de las obras más largas y costosas de todo el municipio, este parque se ha convertido, en la actualidad, en el nuevo “Retiro de Móstoles”.
En la actualidad:
Accediendo al parque por la entrada sur a la izquierda de paseo central se encuentran unos elementos de ejercicio para los mayores, unas mesas de cemento para jugar al pin pon y otras para los juegos de mesa.
También un parque infantil para uso y disfrute de los mas pequeños.
Al final del paseo central se encuentra un restaurante.
Entrando por la entrada oeste del parque a la drecha se ncuentra un teatro de verano y un pequeño olivar, que en verano - otoño cuelgan de sus ramas las aceitunas.
En la zona noroeste se encuentra el Centro Social Ecológico, entre otras muchas actividads se les enseña a los niños, los huertos que mantienen los jubilados.
La entrada norte tenemos a la izquierda el barco pirata, (una reproducción de un barco pirata en el mar con olas de goma), para que los niños puedan jugar.
En esa misma zona se encuntra el paseo Iker Kasillas.
En 2021 Filomena (una grandiosa nevada que hacía mucho tiempo no se conocía), prácticamente destrozó la mayoria de los pinos, de la zona sur-oeste.
En el año 2019 comenzé a realizar un estudio de la gran variedad de aves que se alojaban en este parque.
Llegando a obtener un resultado de unas 25 especies.
En la actualidad ese número de aves ha descendido considerablemente.
Entre la flora hay una gran variedad de flores, que cada año por primavera rompen los capullos y muestran sus maravillosos pétalos. (Gracias a los jardineros que cuidan con esmero el Parque).
Lógicamente al tener esa gran variedad de flores también llegan en esa época los insectos para llevar a cabo la polenización.